Día 11 Domingo Alicante- Vélez Rubio.
Domingo matinal soleado nos acompaña en la ruta. Hemos
dejado a un lado las ciudades de Murcia y Lorca y hemos cruzado la línea
divisoria que indicaba que ya estábamos en Andalucía.
Sabíamos que las visitas a la cueva de las inscripciones
comenzaban a las 12 frente al camping Pinar del Rey. Nos han sobrado 5 minutos
y hemos encontrado un pequeño grupo y una guía muy preparada. La cueva resulta
ser un abrigo donde hay pinturas rupestres de más de 4000 años de antigüedad.
El lugar en lo alto tiene una vista privilegiada de toda la región.
Llegando al abrigo
No hay nada como la ciencia ficción arqueológica: árbol genealógico de la tribu
Figura grande hombre con arco, abajo se ven las cabras montesas que va a cazar
Las casas de Vélez Blanco y sus calles persiguen las curvas
de nivel del cerro donde se asienta el castillo de la familia Fajardo. Es del
siglo XV y rompe con el gótico, estilo que había marcado la arquitectura de varios
siglos y se construye con estilo renacentista.
En 1903, se vende el patio de
mármol con los frisos de madera y los artesonados del techo. Los compra un
tratante de arte que se los lleva en mula hasta el puerto de Marsella para
luego ser revendidos a G. Blumenthal, ciudadano americano que a su muerte los
dona al Museo Metropolitano de New York, donde puede verse en la actualidad.
Desde el 2005, la junta de Andalucía está trabajando en la reproducción del
puñetero patio y que se podrá visitar a partir de este verano. Nosotros hemos
llegado demasiado pronto. Seguimos siendo unos adelantados a nuestro tiempo.
Sección alimentos: El restaurante El Palacil, sirviéndose de
la infraestructura de un viejo molino en desuso es el restaurante elegido para
saborear las curiosidades gastronómicas de la zona.
Ensalada de vegetales varios con frutas (manzanas y
naranjas) y coronada por queso de cabra rebozado es el primer plato. De segundo
una paletilla de cordero cocinada lentamente al horno y que estaba deliciosa.
Una botella del rioja Viña Pomal ha permitido que ningún bocado se nos
atragantase.
Arriba paletilla de Eva, abajo mi piernita de cordero antes de entrarle a bocados
Después
Nos trasladamos al pueblo gemelo, otro Vélez, pero en esta
ocasión Rubio. Un paseo corto nos lleva hasta la Asociación Taurina. Lugar
decorado con cabezas de toros de lidia, carteles de corridas, algunos tan
viejos como este de 1888 y una colección de hierros y divisas de las
principales ganaderías. Ginebras muy bien servidas 2,50 € cada una.
Cartel donde se anuncian faenas de Lagartijo y Mazantini.....1888
Mientras nos deleitamos con ellas leo en el Diario de Almería que un listo se ha construido un váter ilegal que no ha conectado a la red sanitaria de la ciudad y que desagua orines y heces directamente en uno de los torreones de la muralla de la ciudad.
Nuestro cortijo, donde pasaremos la noche, está tan
escondido que la pareja de ingleses que lo regentan, vienen a por nosotros. Son
solo diez minutos en coche pero muy enrevesados.
15 hectáreas de almendros en flor nos rodean.









Buen viaje y que lo disfrutemos con tu narración e imágenes.
ResponderEliminar