Día 9. Domingo 18 de Marzo. Desierto de Tabernas y Laujar de
Andarax
A tan solo 25 km de Almería se encuentra el desierto de
Tabernas. En el año 1952, comienzan a filmarse películas, algunas tan conocidas
y emblemáticas para la historia del cine
como Rey de Reyes, El Cid, Cleopatra, Lawrence de Arabia, Por un puñado de Dólares
y La muerte tenía un precio y más de un centenar de espagueti-western. Hay un
par de poblados del Far West, restos de los sets cinematográficos donde se
escenifican escenas de tiroteos pero a los que no hemos asistido, además hoy
domingo se notaba que había mucha gente.
Miramos hacia las montañas donde nos espera el siguiente
destino y vemos que se están nublando y
que el día se quiere volver desapacible. Aquí comienza la región de las Alpujarras,
situada al sur de la Sierra Nevada y que se divide entre las provincias de
Granada y Almería.
Su nombre procede de la palabra árabe albugcharra que
significa “Indomable”. Hay 8 teorías más sobre el origen del nombre y que no
mencionaré para no dormir al personal.
Tierra muy rica en agua pero muy agreste donde predominan
los frutales, las vides y los olivos.
Estuvimos en una almazara, lugar donde se prensa la aceituna,
que fabrica un aceite multipremiado “
Oro del desierto”.
Conforme vamos subiendo hacia las cimas, el clima se pone más
indecente. Lluvia y un frío puñetero que nos ha determinado dejarnos de visitas
turísticas y encaminarnos hacia las bodegas del Cortijo del Cura. Por un precio
muy módico (3€) nos han dado a probar 4 vinos y un platote de aceitunas. Vino blanco
que más bien parecía un fino amontillado de una delicadeza sublime, de nombre
oro del llano.
Un vino tinto joven , coupage de merlot, cabernet, garnacha
y shiraz. La cosa más buena del mundo. Suave y floral. He sentido que me bebía la primavera. Su nombre, Sierra de Gador
El tercero, otro
tinto pero con 6 meses de barrica que no nos ha convencido y por último un vino
de postre dulce que sale de Uvas Merlot, recogidas en las noches de invierno a
-8 grados, con un grado alcohólico de 16 pero que rebajan a 9 y dejando toda la
carga del azúcar. El resultado todo el sabor del vino pero con un final
golosón. Otra maravilla de esta región. Y los precios por botella son de risa,
entre 5,50 y 6€. Huelga decir que hemos cargado el coche de licuados de Baco.
Hemos salido muy contentos de la cata y con hambre
pantagruélica que hemos saciado en El Patio Andaluz de Laujar. Un menú
dominical que consistía en Caramelos de morcilla confitada con naranja y almendra
frita y una reducción de Pedro Ximenez, esto de aperitivo. De primer plato nos
han traído un potaje alpujarreños que emanaba todos los sabores y aromas de los
embutidos de la zona. De segundo y como no había parecido todo muy liviano……Codillo.
El vino ha sido un clarete de la región, muy suave y fácil de
beber. Para el postre ya estábamos acobardados y hemos preferido declinar la
oferta, conformándonos con un simple café.
Saliendo del restaurante y a la par nuestra, ha salido el
sol que ya nos ha acompañado todo el viaje de vuelta.


















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