Dormitorio de casa cueva
Día 3. Lunes 11 Marzo.
Los vientos azotaban anoche esta región norte de la
provincia de Almería y nos han seguido flagelando y fustigando a lo largo de la
mañana. Por suerte una vez en la costa, solo la brisa marina nos hacia flamear
el flequillo.
Antes hemos parado en Cuevas de Almanzora. En este pueblo al
igual que en muchos lugares de España donde la roca lo permite, se escava el
risco y se construyen viviendas. Además
de la casa cueva museo y el lavadero no había mucho que ver y menos en lunes.
Zona de lavado
Cocina
Sala de estar
Hasta que llegó el agua corriente a las casas a principios
de los 60´s, el lavadero era punto de reunión de las vecinas. Costaba 5
céntimos (una perra chica) su uso toda
la mañana y el agua sobrante se subastaba para uso agropecuario.
Lavadero municipal de Cuevas de Almanzora
Eva en el lavadero ensayando para después del 8 de marzo
Mojácar es un pueblo encaramado en una montaña a menos de 2
km del mar. Casas todas enjalbegadas dando una luminosidad a prueba de lentes
de sol. Difícil encontrar el camino y más con coche. Por suerte, hoy en día,
los navegadores obran milagros. Cortijo Fuensanta es nuestro cobijo para esta
noche. Al contrario que el de ayer, este se encuentra en el pueblo, a las
afueras pero rodeado de otras casas. Lo regenta un new yorker, Philipp, que se
ha retirado en este lugar después de pasar por Francia. Ya sabe conjugar el
subjuntivo.
Mojácar encaramado
Estuve por última vez en Mojácar en el año 90.En la playa
había 4 casas y un camping. Hoy son todo restaurantes con un paseo marítimo de más
de 4 km y mucho británico de pelo blanco y tez arrugada.
La playa
Una de las tantas urbanizaciones de apartamentos y casas para turistas
Cocina muy internacional
Comimos , por consejo de Philipp, en Rest. Martín Morales.
Un menú con más de 25 platos a escoger. Una entrada, un plato principal y un
postre. Vino blanco y una cerveza de aperitivo…..23€ cada quien.
Para no perder la costumbre, he querido probar los mejillones que por aquí los hacen con una salsa aguada de tomate. De segundo un Gallo Pedro a las brasas.
Eva con su sempiterna ensalada de mozarela y seguida de parrillada del mar con pescados, gambas y calamares a la plancha.
Un exceso de vino me ha impedido medir la luz de los platos de pescado.
La tarde ha servido para subir y bajar las callejuelas del
pueblo y ya cuando el cansancio ha hecho mella en nuestras patatitas nos hemos
refugiado en el patio del cortijo con un té que llevamos de la mano a la boca
en repetidas ocasiones. Solo se oye en trinar de los pájaros.



















Claro que Mojacar ha cambiado como toda La Costa del Sol de Espana en los ultimos 28 anos. Los Ingleses han conquistado Andalucia. Estan por todos lados y obviamente no les gusta la lluvia ni el frio de su pais. Creo que Mojacar pueblo no ha cambiado mucho.
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