Día 6. Jueves 15 Marzo Las Negras – San José y playas
intermedias
La borrasca que esta barriendo la península, aunque no llega
con lluvia a la parte más seca del país, si, en cambio, nos deja cielos muy
nubosos y por ende una luz que nos hace ver la costa y las playas como lugares
feroces y poco amigables.
La primavera ya se nota y la flora pugna por mostrar sus
colores allá donde crece.
El Playazo, primera visita, tiene una fortificación que data
del siglo XVIII y que como casi todas las fortificaciones costeras, su misión
era defenderse de los piratas que asolaban estas costas poco pobladas. Además
este valle tenía un gran pozo de agua que era muy apetecible para las aguadas
de los barcos que surcaban el Mediterráneo. Una serie de más de 20
norias servía para abastecer de agua a los cultivos.
Uno de los extremos de la playa está limitado por una duna
petrificada con formaciones muy curiosas
Rodalquilar hasta 1963 tuvo trabajo y riqueza. Una mina de
oro que dejó de funcionar en esos años y que sumió al pueblo en su casi
desaparición. Hoy es refugio de artistas y de algún que otro hippy trasnochado
pero feliz. Aquí hemos desayunado un pan tostado con tomate, aceite y sal del
tamaño usual de los albañiles hambrientos.
La isleta del Lobo, otra agrupación de casas que quizá tenga
algo de vida en el verano pero que hoy tiene casi todo cerrado. Los paisajes y
las playas son inmejorables.
Pasando la ciudad de San José, el núcleo poblacional más
grande de todo el parque de Cabo de Gata nos ha servido para malcomer. Hoy no
hay fotos de la vulgar sopa de pescado, ácida como el sulfhídrico y de un
salmón sin pena ni gloria.
Antes de esta experiencia adversa, nos hemos deleitado con otras
dos playas al sur pero muy próximas a San José.
La bahía de los Genoveses, llamada así ya que tuvo anclada
por meses a la flota genovesa mientras se hacían los preparativos para
enfrentar al turco en la batalla de Lepanto.
La de Monsul tiene una extensión de arena enorme tanto a lo
ancho como a lo largo, con rocas dispersas de origen volcánico. Hemos comprado
unos jamoncitos, quesitos y pan y nos vamos a casa a cenar.

















Hace un par de años leí la catedral del mar de Ildefonso Falcones y tu viaje (y fotos) me situaron mejor en ese ambiente. Thanks
ResponderEliminarEn enero de 1977 sali de Valencia para Algeciras en mi bici. Estaba comprando vino tinto, chorizo, tomates cereza, pan y queso. Eso fue mi dieta todos los dias. Dieta de vagabundo con poca plata. Recuerdos buenos!
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